viernes, 28 de septiembre de 2007

Fragmento de desgrabación

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES.
FACULTAD DE PSICOLOGÍA.

Problemas filosóficos en psicología.

Prof. Carlos Cullen

Clase del 11 de septiembre de 2007


La vez pasada habíamos intentado mostrar y de alguna manera dejar planteado el punto de partida de la problemática del otro en la constitución del sujeto desde la hipótesis de que ese punto de partida está en la modernidad. O sea que en ese sentido el problema del otro es un problema moderno. Esto fue lo que hasta ahora hemos estado planteando y la vez pasada intente sintetizarles un poquito en esos tres grandes temas que emergen como típicamente problemas de haber puesto el fundamento en el sujeto y no en la sustancia o en lo dado o en la naturaleza. Y justamente lo plantee usando una terminología relacionada con distinguir de alguna manera lo que se le presenta al sujeto como lo otro del sujeto: la cosa extensa, a partir de la modernidad: la naturaleza, lo otro que no es tan otro, esta cosa extensa que en realidad en tanto que el sujeto es individuo que actúa, es el cuerpo propio y no el cuerpo cosa o el cuerpo objeto que puede ser estudiado como cosa extensa (también a partir de la edad moderna se abre esta puerta justamente, o sea, hacer una ciencia). Pero justamente cuando se actúa y se individualiza, el sujeto se singulariza, ese cogito como yo actúo, ahí el cuerpo es otro que no es tan otro (el cuerpo propio) y aparece la problemática de las pasiones del alma.

Y finalmente, que es en realidad el núcleo fuerte donde más claramente se manifiesta el tema del otro, es justamente los otros otros para este sujeto, y ahí yo les había comentado de la gran línea reflexiva que plantea el mundo moderno y que está n el origen de los llamados estados modernos o si quieren de la filosofía política moderna que llega hasta nuestros días con todas sus crisis, que es la idea del pacto social como una forma de un acuerdo de individuos que se supone que tienen dos derechos presociales, o sea previos al pacto, porque ya son sujetos que piensan o sea son individuos. Estos derechos son la libertad y la igualdad. Básicamente la idea es que no es lo mismo ver al otro desde el problema de la diferencia o verlo desde el problema de la alteridad. En principio digo alteridad, e nuestro lenguaje cotidiano coloquial podemos usar estas palabras como sinónimos. ¿en que sentido hacemos esta distinción? Abre posicionamientos distintos hoy ante la cuestión del otro relacionado a esta emergencia del sujeto como fundamento, en última instancia en el debate contemporaneo, sobre todo en los últimos treinta, cuarenta años, pero en realidad con más de un siglo, desde el posthegelianismo desde la segunda mitad del siglo diecinueve que empieza a hacer crisis la forma moderna de plantear las cosas, por lo mismo, está idea del sujeto como fundamento inconmovible de la verdad. Y en realidad esto arrastra la manera de entender el otro. Entonces entrar en este debate es entrar en el debate de la llamada crisis de la modernidad. Que algunos dicen fin de la modernidad, posmodernidad, modernidad tardía, tiene veinte mil nombres porque siempre es muy difícil llamar lo que nos está sucediendo, probablemente en unos años más se encontrará alguna forma de decir esto. Porque sobre todo nos hemos quedado sin lenguaje, porque si uno distingue: antiguo y moderno; esta perfecto, cuando aparece el gesto moderno se crea lo antiguo, pero nosotros después de lo moderno ¿qué? Salvo que a lo moderno lo decretemos antiguo ¿entienden? entonces hablamos de una nueva modernidad. Pero esto quizas nos lleve a que se nos escape lo más importante de lo que está pasando. Que de alguna manera quedemos enredados en una lógica y lo que está puesto en cuestión es esa lógica.

El hilo conductor es esta idea del cambio de fundamento; antes estaba…, ahora está... y bueno, a lo mejor el problema nuestro es que no sabemos si hay fundamento. Entonces esto significa animarse a ver las cosas quizás más a fondo.

Desde este primer acercamiento ¿Cómo podríamos decir que se dividen las aguas en relación al problema de la modernidad y específicamente en relación al problema de la constitución del sujeto y como aparece el otro en esa constitución? Precisamente porque el problema es fundamentalmente este, sobre todo el los últimos cincuenta años, el campo de la discusión está fuertemente teñido de la dimensión ético-política. O sea lo que en el esquema que yo les hice la vez pasada y que repetí recién al empezar la clase, tendría que ver con la relación con este otro que no es tan otro, el tema de la ética, las pasiones del alma, la acción, etcétera y el tema del vínculo social ligado al tema del poder y al tema del trabajo, que es como lo ligó el mundo moderno. en realidad las dos grandes instituciones que genera el mundo moderno son el estado moderno y el mercado moderno.

(Desgrabación hasta el minuto 11)


¿Quién quiere seguirlo...?
Pueden mandar mail a fedetipito@gmail.com para enviarlo.

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