sábado, 29 de septiembre de 2007

Clase íntegra

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES.
FACULTAD DE PSICOLOGÍA.

Problemas filosóficos en psicología.

Clase del 18 de septiembre de 2007

Lo que sucede en la modernidad es que inmediatamente luego de Descartes surgen las teorías del contrato social (Hobbes, Rousseau, Locke): cómo a partir de la multitud de individuos aislados empieza a concebirse el hombre como sujeto que no requiere de otros sujetos para ser tal. Un sujeto que no requiere de otros, a diferencia de lo que pasaba en el pensamiento clásico, para Aristóteles el todo es anterior a la parte por lo tanto el hombre se define en relación a la polis y el poder está justificado también por la correspondencia de la polis al orden cósmico. En el medioevo lo que sucede es que la relación con la divinidad naturaliza el orden político y la autoridad del soberano. Así se quiebra la modernidad y empieza a aparecer como problema la legitimación del orden social. Hobbes en este contexto escribe el Leviatán. Aquí se opone el estado de naturaleza. El estado del hombre en sociedad y el estado del hombre en naturaleza son muy distintos, y a su vez distinto de lo que pasaba con el pensamiento clásico. El contrato social hace que los individuos cada uno concebido como deseante y con una cantidad de derechos que tienen x naturaleza, por eso se habla de derecho natural, estos individuos constituyen un riesgo cada uno p/ los otros porque en orden de satisfacer sus deseos tienen derecho a todo (inclusive a matar). Como cada uno se ve amenazado por los demás se produce una permanente guerra civil de todos contra todos. Para terminar con el estado de naturaleza que vuelve imposible al progreso, estos sujetos pactan: ceden una cantidad de derechos a alguien que permanece por fuera del pacto, ese que permanece fuera es el soberano (o una asamblea de otros), que conserva todos los derechos que los súbditos cedieron para ser protegidos por el. Cualquier derecho menos el derecho a la propia vida, ese no es cedible. Locke acentúa el derecho a la propiedad privada (derecho natural), e incluye al estado como protector de esa propiedad. En Rousseau aparece la defensa de la posibilidad de auto legislarse. En todos el estado de naturaleza así como el pacto son instancias ficticias, es una ficción, no piensan que en algún momento el pacto tuvo lugar históricamente, sino que es una instancia ficcional que legitima el orden social. En Hobbes aparece la respuesta: es una ficción, pero cómo sería si no hubiera sido instituido el pacto. No se dio en la R pero la sociedad funciona como si esto hubiera ocurrido. La sociedad está opuesta a la naturaleza, lo político se opone a lo natural, ya no es que naturalmente el hombre es político, hay que torcer ahora la propia naturaleza para instituir la sociedad. Se instituye mediante un acto que rompe el orden natural. Todo esto es el aspecto político de la ilustración. La modernidad se puede dividir en momento: racionalista, ilustración, romanticismo y el idealismo ligado a él. El momento de la ilustración la modernidad se tematiza a sí misma, empieza ella misma a observar las diferencias respecto al canon institucional. La ilustra adhiere a las doctrinas contractualistas. Acá hay un quiebre: la ética está por un lado, el individuo se auto legisla, etc, pero por otro lado el ciudadano en la esfera pública debe regirse por la legislación. Para los antiguos el orden político podía degenerar o corromper si sucedía que sus integrantes sucumbieran a la riqueza, para los modernos el estado debe garantizar la posibilidad de que los individuos se puedan enriquecer sin obstruirse unos a otros. Cambia la relación política- economía. ¿Que legitima el poder del soberano? Antiguos: relación con el saber, con la divinidad; para los modernos la legitimación viene dado x la convención que es el pacto social.

Aparece la idea de humanidad como sujeto colectivo, la cuestión de pensar a la humanidad en su conjunto: se piensa en cada S como “fundamento de...” pero empieza a pensarse la historia universal, la historia no existía anteriormente, eran las historias de cada comunidad. El progreso orienta la historia de la humanidad. Posteriormente, empiezan a haber críticas a la Ilustración: el Romanticismo pone en relieve las diferencias nacionales para que no queden “licuadas” en la concepción universal del sujeto que no tiene determinaciones. Desde la filosofía surge el idealismo, inmediatamente posterior a Kant (los sujetos son totalmente autónomos, solo se determinan x su razón) . Con Hegel empieza el fin del sujeto moderno, empieza a ser determinante la historia y su relación con otros sujetos (aquí se ubica la dialéctica del amo y el esclavo). Aparece la necesidad del reconocimiento para devenir plenamente humano. A diferencia de Hobbes, Hegel considera que para que se produzca el pacto social tiene que haber ya una autoridad que la respalde: resulta imposible o inútil entonces. Uno no pacta en el vacío si no hay algo que previamente respalde que ese pacto vaya a cumplirse. No puede existir un pacto que instituya una autoridad. Si no está el pacto es imposible, y si está, es inútil. En el proceso de conformación de la subjetividad, una autoconciencia se enfrenta a otro, es una lucha x el reconocimiento donde cada autoconciencia se presenta como distinta de la naturaleza . Una muere y no se produce el reconocimiento, se necesita que una de las autoconciencias se doblegue ante la posibilidad de perder la vida. Hobbes plantea que todos tienen el mismo miedo y Hegel plantea que las autocc reaccionan de distinta manera ante el temor a la muerte: unas se doblegan y quedan esclavizadas, donde se produce el amo – esclavo (hay una dialéctica incompleta: el amo es reconocido y el esclavo no es reconocido, la salida que encuentra Hegel que es lo que produce el espíritu es el trabajo del esclavo sobre la naturaleza para el consumo del amo y se reconoce en su producto, completa mediante el trabajo la dialéctica del reconocimiento permitiendo que se salga del “estado de naturaleza” y se inicie la etapa del espíritu) y otras resisten el temor. Hegel se diferencia entonces dela concepción que tiene que ver con la necesidad de otros para devenir completamente humanos, y la historia como constituyente del sujeto, diferenciándose de las concepciones ilustradas (29’). Si bien esto critica a la modernidad, no deja de ser moderna, considera al sujeto, al progreso y a la historia. Para Hegel el sujeto pasa a ser el espíritu, no el individuo (30’). Para los modernos el sujeto es atómico. Para Hegel el sujeto no sale de la nada, es resultado de un proceso, los ilustrados niegan el proceso a partir del cual surge la modernidad. Olvida lo anterior de lo que surgió. Hegel pretende recuperar el proceso: la modernidad es esto y el resultado de aquello. (32’)

Los autores contemporáneos que están en el programa son Taylor y Rawls, éste recupera el contractualismo y Taylor hace algo parecido a Hegel: denuncia que el contractualismo está vacío de cosas determinantes en al conformación de las identidades.

Rawls es un autor de EEUU, que en 1971 escribió la “Teoría de la Justicia”, donde legitima la forma actual de liberalismo político. Éste y el económico no se identifican pese a tener un origen histórico común (Rev. Francesa); el político plantea el respeto a las libertades individuales y el económico hace hincapié en la propiedad privada. Igualdad y libertad se mostraron muy contradictorios tiempo después. El liberalismo político plantea igualdad y el económico la libertad para enriquecerse.

Rawls propone una versión procedimental de la justicia: la justicia como procedimiento que garantice una igualdad de derechos para todos los ciudadanos de una cierta comunidad política. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de estados mucho más complejos que los que tenían en mente los modernos. Para los modernos los estados nacionales surgidos con la modernidad son el modelo de Estado, en cambio desde el siglo XX se habla de estados multinacionales conviviendo en un Estado. Entonces estos estados tienen el problema de cómo asegurar un trato justo para todos los ciudadanos. Rawls propone una separación tajante entre la esfera privada y la pública, relegando la elección de ciertas doctrinas que tienen que ver con aquello que cada uno puede considerar bueno, eso quedaría del lado de lo privado, mientras que en la esfera pública se trata de asegurar que no se avasallen las libertades individuales. En la esfera privada estaría x ejemplo lo que es bueno para uno (o para los demás) y el estado aseguraría que esa libertad de uno no sea avasallada y por otro lado debe regular la posibilidad de que todos tengamos el mismo acceso a lo que consideramos “bienes” todos deben estar en igualdad de condiciones para conseguir determinados bienes.

Rawls propone una nueva versión del pacto social (que también aparece más claramente como ficción) donde a partir de una posición inicial en que cada uno de aquellos que va a acordar cuales van a ser los principios por los que esta sociedad va a regirse. En esta posición inicial cada uno de los pactantes ignora ciertas cosas importantes, esto que se ignora es por ejemplo ¿cuáles serán las capacidades personales una vez que comience la sociedad que se está legislando? ¿cuál será su situación de riqueza en esa sociedad? Se desconoce que lugar tendrá cada uno y cuáles serán las capacidades naturales de las que se dispondrá. Todos van a tratar de asegurarse de que independientemente de todo esto, todos tengan acceso a los bienes que les interesan. Así emergen principios justos. Esto lo propone como un ideal contra fáctico (juzgar lo que sucede con lo que hubiera sucedido): podemos juzgar a la legislación existente a partir de compararlos con los principios que emergerían de esa posición original. Rawls es neo kantiano, hace planteos parecidos al imperativo categórico, vacíos de contenido (uno puede “llenarlo” con lo que quiera), se pueden juzgar las obras/ máximas a partir de la prueba de la universalización.

Frente a esta versión del pacto, Taylor lo que hace es algo parecido a lo de los Románticos frente a los Ilustrados: plantea que falta algo, falta admitir que la identidad se constituye en diálogo con otros. Sería absurda la posición de los sujetos que desconocen sus determinaciones. Eso vacío que para Rawls puede ser todo, para Taylor no es nada. No habría un S universal, sino uno inexistente. Si bien es cierto que los derechos que el liberalismo promueve son importantes, no hay que olvidarse de los derechos que nos corresponden en tanto somos portadores de cierta identidad. A esos derechos hay que complementarlos con el derecho a la diversidad. Para Taylor el derecho de los grupos nacionales tienen que ser tema del Estado, no puede haber un liberalismo ciego a las diferencias, nuestras identidades se forman a partir del reconocimiento de los demás, y por lo tanto para cada grupo (nacional, religioso, etc) se necesita que sean reconocidos como tales. Si el reconocimiento no se completa o no se hace, sufre la subjetividad. Para Taylor es legítimo que el Estado fomente ciertos grupos ya que no puede ser ciego a las diferencias, aunque esto pueda ser visto injusto por el resto de la sociedad. Esto no iría contra el liberalismo, sino que complementa los derechos universales, para que efectivamente haya una sociedad justa y se logre el reconocimiento. Taylor llama a esto “políticas del reconocimiento”, e incluye el conjunto de derechos que complementan al liberalismo. El liberalismo no es universal, sino que es una versión laica del cristianismo, es el emergente de una cierta cultura. Al proponerse como universal niega el reconocimiento de muchas culturas. La pretensión de ser universal para Taylor es una falacia. En síntesis, Taylor plantea que hay que completar el liberalismo, no pone en duda el fundamento en su conjunto, no critica radicalmente el modelo.

Enviado por Andrea

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